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27.6.16

Aquí: terra i mar i gramàtica

El ciclo de la marea determina mi horario. Con la marea baja la playa es un gran espacio desnudado por una retirada indecente, más similar a las tierras de cultivo que a algo que tenga que ver con el mar: un campo inundado, turboso, lleno de sedimentos, que tiene tanto de carbón como de lodo.
Los buscadores de cebo dejan pequeños montoncitos de tierra mojada a su paso, como pequeños castillos de arena que se hubieran hundido. Con sus cubos y palas estos sacristanes de la orilla tanto podrían estar enterrando como desenterrando. Sobre ellos hay una señal de desagüe en forma de equis, que se ha torcido hasta convertirse en una cruz. En la luz todavía incierta, el lodo adopta nuevos colores que van del negro al marrón grisáceo, e incluso llega a tener el aspecto de algo parecido a la plata bruñida.
El mar interior, de P. Hoare
Trad. de J. E. Roca

Como digo, aquí siempre hay belleza. -continua Hoare. M'ature, enlaire l'esguard i el tren solca l'Horta de València.
Llegir és fer, dels anafòrics, díctics. I romandre sempre en el present.