Pàgines

19.3.07

Refugi (I)

El salón comunicaba con un comedorcito. Me refugié en él sigilosamente. Tenía una biblioteca. Enseguida agarré un un libro, tras haber comprobado que era de los que traen viñetas. Me encaramé al asiento de la ventana, crucé las piernas y me senté al estilo turco. En cuanto se corría la cortina roja, quedaba aislada casi por completo y me sentía doblemente amparada en aquel refugio.

Charlotte Brontë, Jane Eyre